Retrato en sepia

Quisiera evitar las antinomias,
decir no hay fábula en el bosque,
éste es mi bosque.

Pues todo es cruel por incompleto,
hasta el pronóstico certero
del mar que es un morir,

o esa tarde de invierno cuando
otra vida, otras ingles,
otras uñas sucias…

Pues todo es real, nada ilusorio,
me pregunto si este frío,
si este paisaje, si esta ortiga seca
y el silbato de caza…

Pues todo es real y ya se mece,
mendigo entre mendigos,
alucinado en sí,

como quien afirma,
y duda, y cree,
capaz de recorrer y no nombrar,
como quien no siente
y no cree,
y no delira.

Ese tipo de cosas.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *