Cielo

Embarrado por nuestros desechos,
anegado por cuanto aborrecemos,
la voz del río en la garganta debería bastarnos.

¡Cielo, no me hagas soñar cuando te sueño!
¡Déjanos mirarnos dentro, con nuestra camisa rota,
nuestros ojos opacos y nuestra fatigada luz!

¿No es eso la Naturaleza: una forma de ver,
de sentir, de golpear los cristales
y de sentarse a la mesa?

Fin o pausa, luminaria o futuro,
nuestro mundo está también abajo.

Anillo de leve luna,
charca de nube en sombra…
Sí. Sobre todo, abajo.

0 comentarios en “Cielo”

  1. El cielo es un reflejo de nuestro rostro
    humedecido en un cuenco,
    cuántas estrellas han caído
    y viven con humildad de agua
    en la raíz, las hojas, entre nosotros.

    Es lo que me ha inspirado este poema tuyo.

    Un saludo

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